Tecnofeminismo y Educación Sexual: Nuevas voces en la era digital

La sociedad se encuentra sumergida en una era digital en la que cerrar las brechas de género es fundamental para alcanzar la igualdad de género y, para eso, la Educación Sexual Integral es un recurso indispensable.

Las plataformas digitales son una pieza indispensable para la comunicación y las relaciones humanas en la época actual. Dentro de las diversas utilidades que tienen, una de ellas es la posibilidad de ser un medio para el activismo político y social: exponer ideas, vivencias y organización. Además, se vuelven una forma de expresar y manifestar creencias , siendo tanto el emisor como el receptor de información.

De esta manera, es  clave proporcionar  a niñas, adolescentes y mujeres herramientas de alfabetización digital para navegar de manera segura y consciente a través de las plataformas digitales, promoviendo la igualdad de género, el ejercicio de derechos  y su autonomía.

De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cada vez más jóvenes recurren a internet para buscar información sobre sexualidad.

Gráfica de elaboración #Hartas: Educación Sexual Integral en internet, UNESCO.

¿Cómo realizar activismo feminista en redes sociales?

El activismo feminista en redes sociales se ha convertido en una herramienta para amplificar las voces y generar conciencia sobre temas de género. A través de plataformas digitales podemos educar, sensibilizar y movilizar a audiencias globales en torno al ejercicio de derechos en condiciones de igualdad.

Para el activismo digital es fundamental la construcción de comunidades en línea en la que las mujeres pueden, no solo discutir y compartir recursos sobre feminismo, sino también generar espacios para  fomentar solidaridad, apoyo y el autocuidado.

Las comunidades virtuales entregan un refugio seguro a las participantes que pueden ser valoradas y respetadas, y asimismo proporciona a las mujeres herramientas y conocimientos sobre sus derechos.

Javiera Díaz, vocera de Tremendas, -una fundación que tiene por objetivo visibilizar a niñas, adolescentes y jóvenes como motor de transformación  social mediante un movimiento basado en el activismo informado, el liderazgo colectivo, el trabajo interseccional y la sororidad-, conversó con HARTAS Mujeres de la importancia de los espacios digitales para el activismo; instancias  que promueven la democratización de la información para las niñas y jóvenes que utilizan las redes sociales.

Equipo de Tremendas. Créditos: Tremendas.

De esta forma, destaca que “a través de ellas (redes sociales), podemos llegar a más personas que quizás lo hiciéramos nosotras desde nuestro lugar situado como presencialmente y eso igual es importante, no solo por democratizar la información, sino democratizar los espacios”.

El potencial alcance que pueden llegar a tener los espacios digitales son fundamentales para sensibilizar sobre la violencia de género. Estas plataformas, como redes sociales, permiten a mujeres  compartir sus experiencias, lo que genera que otras personas también reconozcan y comprendan patrones de desigualdad y discriminación. Así, el activismo en redes otorga un espacio para que muchas voces  injusticias.

En una entrevista con ONU Mujeres, Cecilia Ananías, directora de proyectos de la organización Amaranta, sostiene que  las campañas de concienciación sobre el uso de las plataformas digitales son de suma importancia, “a veces las mujeres no saben cómo se llama lo que les está ocurriendo y si no tiene nombre, no lo identifican, normalizan la situación y la vuelven parte de su vida”.

Discriminación al realizar activismo en redes sociales y sus vulneraciones: Un arma de doble filo

En la sociedad, fuera de línea, las mujeres son víctimas de discriminación de forma constante y los entornos digitales se han vuelto unaextensión de ese problema. De hecho, ONU Mujeres ha señalado que “si estamos en un país donde una de cada tres mujeres declara haber sufrido violencia de género desde su entorno muy cercano, claramente en internet esto se va a trasladar, no es ajeno, e incluso se puede amplificar”.

De esta manera, el internet se vuelve un arma de doble filo. No se necesita estar cerca o de manera física para agredir a una mujer o adolescente es decir, un usuario se puede esconder bajo el anonimato. “Incluso puedes automatizar los ataques a través de bots, puedes convertir la violencia en algo mucho más grande y mucho más doloroso, generando hipervigilancia porque no sabes muy bien desde dónde te atacan, puede ser a todo momento”, comentó Cecilia Ananías para ONU Mujeres.

En una entrevista con HARTAS Mujeres, Isabella Alarcón es activista de La Rebelión del Cuerpo,  ONG feminista que tiene por objetivo erradicar la violencia simbólica hacia las mujeres, naturalizada y normalizada a través de los estereotipos y prejuicios de género que se reproducen por los dispositivos de comunicación.

Nerea de Ugarte, fundadora de La Rebelión del Cuerpo. Créditos: Nerea de Ugarte.
“La Inteligencia Artificial, que se ha construido desde la mirada súper machista del cuerpo de una mujer, de cómo debiese ser. Dentro de la IA se establece un solo tipo de cuerpo o forma de ser mujer".
Isabella Alarcón
Activista de La Rebelión del Cuerpo

En esta misma línea, el pasado 23 de mayo se hizo público un caso de violencia de género hacia un grupo de adolescentes del Colegio Saint George haciendo uso de la Inteligencia Artificial  Siete alumnos del mismo establecimiento educativo, alteraron las fotografías de las jóvenes y niñas  creando imágenes desnudas de las adolescentes (deepfake) que después  viralizaron.

Por este motivo, al comienzo, los padres de una de las víctimas interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago, indicando que Saint George no activó el protocolo de sexualidad. Ante esto, la Fiscalía Metropolitana Oriente abrió una investigación en contra del establecimiento para investigar los presuntos delitos, como trato degradante a menores de edad y distribución de pornografia infantil, puesto que las niñas vulneradas estaban cursando enseñanza media, incluso octavo básico.

En este sentido, posteriormente, el 31 de mayo se declararon como admisibles los dos recursos de protección interpuestos, que finalmente optaron por poner cuatro familias en favor de sus hijas.

Respecto a leyes específicas que sancionen la violencia de género facilitada por el uso de las tecnologías, Isabella Alarcón comentó que “el problema en Chile en sí es que todavía no estamos preparados, no existen políticas, porque al final es juzgar algo súper intangible. Entonces, es súper complejo, todavía falta mucho avance como país para contar con políticas públicas digitales”.

También está en debate el proyecto de ley que “Proscribe, tipifica y sanciona la violencia digital en sus diversas formas y otorga protección a las víctimas de la misma” que se encuentra en su primer trámite constitucional, presentado en 2020, por los diputados Jorge Alessandri (UDI), Miguel Ángel Calisto (DC), Marcelo Díaz (IND), Maya Fernández (PS), Gonzalo Fuenzalida (RN), Maite Orsini (RD), Marcela Santibáñez (PC) y Gael Yeomans (CS).

La importancia de aprobar leyes que protejan a las mujeres de la violencia digital , es sumamente alta. Según Mónica Maureira, periodista feminista y miembra del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará, indicó en La Otra Diaria, “el algoritmo es el reflejo de la sociedad tremendamente patriarcal y machista en que nos desenvolvemos. Tenemos que hacer todos los esfuerzos para darle la vuelta a estos comportamientos. Esto pasa también por promocionar que más mujeres ingresen a aquellos rubros que han sido masculinizados”.

Además, Maureira mencionó que “se requiere que las plataformas sean lo suficientemente transparentes para que las mujeres puedan denunciar lo que viven en ellas sin que dejen de transitar en estos espacios, o sea, se debe conocer quién es el victimario”.

Lo vertiginoso que resulta la tecnología y los  problemas que de ella derivan afectan los derechos de las mujeres a nivel global.  De hecho, la cantante estadounidense, Taylor Swift, recientemente fue víctima de abusos por parte de un grupo de hombres que utilizan la Inteligencia Artificial indebidamente. A inicios de febrero de 2024, se viralizaron imágenes explícitas de la artista mediante X (ex Twitter) generadas por IA. Según La Tercera, “las publicaciones alcanzaron casi 50 millones de visualizaciones antes de que la misma red social bloqueara la búsqueda del nombre de la estadounidense por dos días y eliminará los posts”.

Gabriela Arriagada, investigadora de CENIA y experta en ética de Inteligencia Artificial, comentó con HARTAS Mujeres, que al no tener leyes que regularicen y fiscalicen el uso de IA es muy difícil poner un alto a este tipo de situaciones. Para esto es enfática en que “hay que concientizar y educar sobre esto, ya que la creación de ese tipo de contenido nace del morbo”.

Además, al ser contenido creado o falso, la mayoría de personas son indiferentes a las consecuencias que puede provocarle a la víctima por no ser un material real ya que “lo creó una inteligencia artificial, no es verdad. Estás traspasando esa privacidad, ese entorno privado de la persona, la dignidad de esa persona”, aseguró Gabriela Arriagada.

“Yo creo que hay dimensionar que hay daños morales que son intangibles porque legalmente no puedes decir lo mismo”.
Gabriela Arriagada
Investigadora de CENIA y experta en ética de Inteligencia Artificial

Tras una entrevista con HARTAS Mujeres, Claudia López, académica del Departamento de Informática de la Universidad Técnica Federico Santa María, denunció que “estudios reportan que el 98% de los deepfakes pornográficos son de mujeres, es  como si solo existiese esta cuestión para hacerle daño a las mujeres”.

Para evitar estos delitos y vulneraciones, López señala que “lo que hay que cambiar es la práctica. La tecnología está inmersa en la sociedad, en nuestras redes sociales, y a través de ellas se ejerce mucha práctica de violencia de género, y la tecnología se utiliza como herramienta para hacerlo. La solución es que las leyes se actualicen para poder protegernos mejor porque nos vamos dando cuenta de que esto es un problema sistémico”.

¿Qué mecanismos de protección existen para resguardar a las activistas?

Pese a que las redes sociales pueden ser un recurso para generar una comunidad entre niñas, adolescentes y mujeres de todas las edades y, también como herramienta política para  generar un impacto social, igualmente puede ser un espacio en el que surjan discriminaciones y vulneraciones, tal como sucede en la presencialidad.

Por estos motivos, las organizaciones, fundaciones o el activismo feminista en redes digitales, debieron desarrollar   mecanismos de protección para resguardar a sus activistas en caso de que sufran  violencia machista en las plataformas.

En el caso de Tremendas, la organización tiene un protocolo para abordar  la violencia digital. Desde 2023, se unieron con Fundación Multitudes y, a la vez, la Embajada del Reino Unido en Santiago, con el fin de sumar fuerzas y estrategias para contrarrestar la violencia en línea.

Con Tremendas y Multitudes crearon las  guías en las que describen cómo lidiar con casos de desinformación y agresión en redes sociales. “Quienes difunden desinformación suelen dirigirla hacia tipos específicos de personas para generar división, distracción, demoras y desmoralización. Sus principales objetivos son funcionarios, medios de comunicación y activistas, aprovechándose de sus intentos de advertir a la sociedad y visibilizar buenas prácticas”, indica el documento.

Además, esta alianza volvió a reiterar que la violencia tecnológica tiende a ser más agresiva contra las mujeres: “Son atacadas en línea mediante amenazas, imágenes, información falsa, acoso sexual o de cualquier otro tipo, acecho, violación de la seguridad, manipulación, chantaje, socavamiento, discurso de odio, insultos, entre otros”.

Según los resultados de la “Encuesta Sobre Desinformación a Parlamentarias de Chile”, realizada por la Fundación Multitudes, se indicó que el 93,5% de las mujeres parlamentarias y el 61,4% de las integrantes de la convención han sido víctimas de la desinformación como un tipo de violencia de género y casi todas normalizaron el carácter violento de su relación y rol en la política.

Gráfica de elaboración #Hartas: Encuesta sobre desinformación a parlamentarias de Chile, Fundación Multitudes.

Por este motivo, con el fin de contrarrestar la violencia de género en línea, se deben fomentar las “respuestas posteriores a la experiencia en lugar de prevención”. En este sentido, “el 78% de las personas encuestadas  en un estudio realizado por la Unidad de Inteligencia de The Economist dijeron que las mujeres a menudo desconocen que existen opciones para denunciar comportamientos dañinos en línea”.

De esta manera, Tremendas indicó que la mejor forma de combatir con la violencia y desinformación vía redes sociales es mediante el desarrollo de “narrativas basadas en valores, con características específicas para construir los mensajes».

Por ejemplo, es fundamental la “veracidad para reflejar la verdad tal como ha sido validada por la experiencia y la investigación rigurosa, al igual que la aspiración, con el objetivo de ofrecer un futuro posible y atractivo que inspire al público a responder a sus llamados a la acción y, por último, ser accionable, para dar pasos claros y prácticos que la gente puede tomar para alcanzar su futuro deseado”.

En el caso de La Rebelión del Cuerpo, Isabella Alarcón comentó que “han habido algunas ocasiones en que hemos recibido ataques a personas específicas de nuestro equipo, sobre todo a las que son la mayor cara visible de la organización, y también dentro del mismo contenido que subimos, nos siguen tratando de histéricas”.

Por este motivo, Alarcón dijo que “siempre ponemos nuestra mirada con respeto por delante, porque al final, de no hacerlo, sería caer en lo mismo que ellos. Nosotros estamos visibilizando este espacio, por eso enseñamos nuestro punto de vista educando”.

Claudia Lopez también profundiza sobre el acoso en redes sociales mencionando que es una práctica muy difícil de erradicar y especialmente con las nuevas tecnologías. Dice que “la tecnología está inmersa en una sociedad dentro las redes sociales, y en ellas se ejerce mucha práctica de violencia de género, utilizando esta herramienta como otra forma de hacerlo”.

“Solo se me ocurre la solución de que las leyes se actualicen para poder protegernos mejor y en ese sentido, por ejemplo, la ley de violencia contra las mujeres para mí es como un paso adelante en ese en ese sentido porque nos vamos dando cuenta de que esto es un problema” expresó Lopez.

Educación Sexual Integral: Una herramienta para cuidar el tecnofeminismo

Pese a tener mecanismos para el momento de vulneración ocurrida en el activismo en redes sociales, existe una herramienta fundamental que ayudaría a erradicar esta problemática de violencia de raíz: la Educación Sexual Integral (ESI).

Por esto, Cecilia Ananías recalcó la importancia de la ESI: “Necesitamos alfabetización digital integral y Educación Sexual Integral para prevenir la violencia de género en el mundo digital”.

En esta misma línea, el estudio La era digital y la educación sexual en adolescentes. En Feminismo digital evidencia que la Educación Sexual Integral “es un derecho fundamental para todas las personas, especialmente para los jóvenes en su etapa crucial de desarrollo psicosexual. Sin embargo, actualmente no se aborda  desde el sistema educativo, lo que lleva a que los adolescentes busquen información en internet, donde la pornografía se convierte en una fuente principal”.

En el informe se subraya que la influencia de la era digital en la educación sexual de los adolescentes es enorme, por lo que se crea la necesidad de una Educación Sexual Integral: “Se concluye que es necesario implementar una Educación Sexual Integral en el sistema educativo, que permita a los adolescentes desarrollar conocimientos, actitudes y habilidades para una vida sexual saludable y para prevenir la violencia de género. Se aboga por la inclusión de una materia de ESI rigurosa y sistemática en todos los niveles educativos”.

Ante esto, Claudia López es crítica con respecto a los factores que llevan a la violencia digital género, ella evidencia que esta viene de que no tenemos educación sexual en nuestros sistemas educativos.

Por otro lado, López menciona que: “La ESI en los colegios de calidad puede mejorar estos espacios tecnológicos y que sean un espacio mucho más seguro para las mujeres”.

“Hay cosas como el saber ver a la otra persona como una persona y no como un objeto y yo le tengo toda la fe a la educación y a la educación temprana en estas cosas”
Claudia López
Académica del Departamento de Informática de la UTFSM

Otro factor importante que mencionar es “la irrupción del VIH hace más de 40 años, que llevó a la sexualidad al centro de la atención pública, cambiando la forma en que se habla de placer, salud y derechos”, indicó el informe Sexualidad integral en la era de la virtualidad de NIC Argentina.

Por ende, “la integralidad en la Educación Sexual es crucial, abordando aspectos biológicos, sociales y emocionales. La educación en línea plantea nuevos desafíos, como el anonimato y la pérdida de control sobre la información. El diálogo intergeneracional y el cuidado digital son fundamentales para garantizar el bienestar en línea. De esta forma, la ESI emerge como una respuesta para promover una sexualidad saludable y ejercer derechos en entornos digitales”.

La experta en ética de Inteligencia Artificial, Gabriela Arriagada también aborda la importancia de la ESI en los sistemas educativos, menciona que es un pilar fundamental y una necesidad actualmente en los colegios.

“Creo que es bueno que exista, más allá de que existan personas que quizás podrían decidir no participar de eso porque creen que en su casa lo hacen estupendo, pero estas iniciativas existen y aunque digan que la educación parte por casa, aún hay familias que no han tenido una buena educación sexual”, agregó Arriagada.

La UNESCO y su Instituto de Tecnologías de la Información en la Educación (ITIE), mencionó que “se necesita más investigación e inversión para comprender la eficacia y repercusión de la ESI digital, y cómo puede complementar las iniciativas basadas en los planes de estudios. Parte de la solución consiste en permitir que las y los propios jóvenes tomen la iniciativa en este ámbito, puesto que ya no son consumidores pasivos y tienen una reflexión sofisticada sobre la tecnología digital”.